Sí, lo admito, me confieso una adicta a todo lo que brilla, y claro…al glitter. Y aunque conforme vamos creciendo, éste poco a poco deja de formar parte de nuestra vida adulta, la realidad es que siempre, sin importar la edad que tengamos, sacamos a relucir en algún punto a nuestro niño interno.

Y aunque quizá la bolsa con glitter, o los zapatos de Dorothy ya no vengan al caso después de los 13 años, sin duda podemos conservar ese toque de nostalgia a través de la decoración.

Una gran forma de hacerlo es escogiendo una pared no tan grande, y convirtiéndola en nuestro más reciente proyecto. Convertiremos un espacio sobrio y aburrido, en un divertido espacio con mucho brillo y vida propia.

Ya sea para el cuarto de los niños, para un pasillo, nuestro cuarto, la oficina o cualquier parte, una pared con glitter siempre le inyectará diversión a cualquier espacio.

How to

Quizá pintar una pared con brillantina suene a desastre, pero si lo hacemos con cuidado, no solo será barato y terapéutico, sino también quedará espectacular.

El primer paso es escoger el color de la pintura, la clave es que éste, sea parecido al color de la brillantina, para que solo le de un brillo increíble.

Después pinta un espacio pequeño, toma un platito de brillantina, y ya sea con una secadora de pelo (en la mínima velocidad), o soplando con la boca, esparce la brillantina sobre la superficie pintada. Es importante que la pintura no se haya secado cuando esparzamos la brillantina, sino no tendrá cómo pegarse.

También puedes pintar la pared, y una vez seco, hacer una mezcla de la brillantina con pegamento blanco, y aplicar varias capas con una brocha. De esta formas habrá menos desperdicio, pero la textura puede llegar a ser un tanto grumosa.

Una vez listo, rocía una capa gruesa de pegamento en spray (Spray Mount), para fijar el glitter aún mas….y listo!

Tienes una increíble y original pared de brillantina. Disfrútalo y escoge un día tranquilo para hacerlo, que quizá te tome un rato.

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Mariana Rubio

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