¿Quién dice que un postre no puede ser chic?

 

Cuando tenemos una fiesta de cumpleaños de niños, adultos, boda, despedidas o simplemente si no queremos llegar con las manos vacias, un postre, al igual que una botella de vino, son la mejor forma de quedar bien.

Pero como todo, hay de postres a postres, y dependiendo del mensaje que se busque, podemos encontrar verdaderas obras de arte, dentro del universo de la repostería.

Ya sea por sus exquisitos y muy finos ingredientes, por su increíble diseño, o por la combinación de ambos, un postre puede decir más que mil palabras.

Inspirate con estas piezas casi de colección, que te harán quedar excelente con quien te invite. El problema es que no querran comérselos.

 

Mariana Rubio

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