En mi intensa búsqueda por alcanzar la perfección en el estilo de decoración que elegiré para usar en mi nueva casa, recorrí hasta los más recónditos rincones de internet, revistas y libros, tratando de conseguir ese perfect match entre yo y mi decor.

Mi primera opción siempre fue utilizar el color gris como eje central, y de ahí partí para lo que resultó ser una muy gratificante experiencia de inspiración.

El gris me resulta un color muy dócil, ya que combina con casi todo, yo me atrevería a incluso llamarlo el nuevo neutral. En primera instancia, había optado por un estilo sobrio, moderno y elegante, donde lo minimalista fuera el principal protagonista.

Pero los planes cambiaron drásticamente, cuando me regalaron un espectacular mueble francés antiguo, una verdadera joya conservada a la perfección. En dicho caso, la pregunta era, cómo incorporar ese precioso mueble, a una casa de estilo minimalista moderno. Interrogante que me llevó a encontrar; y enamorarme, del estilo old meets new (ese es mi nombre favorito para él), y decidir que este sería el indicado para mi casa.

La maravilla de este elegante, trendy y versátil estilo, es que prácticamente todo lo que tienes, tanto viejo (o antiguo) como nuevo, puede ser incluido en tu decor; la clave es hacerlo con buen gusto y buen ojo.

¿Cómo conseguirlo?

Primero elige un color principal (como les comenté arriba, el mío fue el gris) , ya teniéndolo, crea tu paleta de colores completa. Yo opté por diferentes tonos de grises, el negro, el blanco y ligeros toques de dorado en detalles.

Antes de salir corriendo a comprar algo nuevo, analiza qué es lo que tienes en casa. No desheches los sillones viejos de tu abuelita, sino que retapízalos y serán las piezas protagonistas de tu sala de estar. Una vez teniendo la base (sillones, sillas, mesas,etc) ahora ya puedes salir a comprar lo que te haga falta. El chiste es que el choque entre los recargado con lo minimalista, sea notorio. No tengas miedo de incluir piezas modernas simples, harán el contraste perfecto.

El dorado utilízalo con moderación, de lo contrario recargarás demasiado el espacio, cayendo en lo cursi. La clave está en utilizarlo en acentos o detalles, como en el marco de un cuarto, en un porta vela, un marco de fotografía o quizá un florero, trata de evitarlo en muebles, o piezas grandes.

En cuanto a las paredes, puedes elegir los diferentes tonos de grises para pintarlas, harán resaltar como nunca a los muebles antigüos. Solo trata de nunca poner un mueble oscuro, frente a una pared oscura, la clave está en jugar con los contrastes.

A continuación te presento una galería con imágenes que seguramente te servirán de inspiración para tu nuevo proyecto.

Mariana Rubio

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