Esta nota de verdad que es mi especialidad, yo ya no soy godín desde hace varios años, así que llevo al menos tres navidades sin fiestas de oficina, pero créame, tuve muchas muchas de éstas…y las odiaba (sorry). ¿Ubican al grinch de su oficina que odiaba los eventos? bueno ese era yo, de verdad algo tenían esos festejos que simplemente me chocaban, por lo que decidí compartir con ustedes mis experiencias en la materia, esto con el fin de que salgas triunfante de tu posada godín, sin perder el estilo (ni la dignidad) en el intento.

  • Llega temprano, porque te guste o no el evento, mientras más tarde llegues, más tarde te tienes que ir, no puedes ir 1 hora y bye, es una grosería, así que si dicen a las 8:00pm, tendrás que llegar a barrer, nimodo. En posadas godínez llegar a barrer es bien visto.
  • Vístete ad hoc. No hay nada peor que la típica oficinista que se viste tapada y formal siempre y llega el día de la posada, y desenmascara a la mujer fatal que llevaba durmiendo un rato en su interior. Entiendo que quieras verte diferente e impresionar a uno que otro compañero de godinato, pero llévatela leve, no se trata de dar la impresión incorrecta (ya sabes a lo que me refiero).
  • No le tires la onda a nadie, te prometo que al día siguiente te vas a arrepentir, además que se seguramente serías el chisme del evento, no lo hagas.
  • Sé discreta y no ventiles de más. No se trata de la última cena, sino de una cena (o comida) a esta gente la seguirás viendo al día siguiente como si nada, así que ni se te ocurra que es buen momento para confesarle a la recepcionista que cuando la conociste te caía mal o a tu jefe que se te hacía (o hace guapo) no lo hagas. Sé discreta, cuida tus temas de conversación, no seas ni presumida, ni demasiado comunicativa, recuerda que aunque algunos seguramente son tus amigos, muchos otros son tus compañeros de trabajo, quizá la historia de tu última borrachera con champaña no se les haga lo maaaas chistoso del mundo.
  • Llévatela leve con las cubas. Esto es uno de los errores que más se cometen en la fiesta godín, siempre hay a quien se le pasaron las copas, hace osos de horror, se le avienta a alguien, bultea, entre otras penosas situaciones, pero news flash, al día siguiente tienes que volver a verle la cara a todos a los que les nefasteaste. Así que evita un oso campal, y o quizá no poder regresar nunca más a tu oficina y llévatela leve con las cubas.
  • Ni se te ocurra pedir un aumento o reclamarle a tu jefe aquella vez que te regañó. No hay nada más nefasto que te agarren en curva, y seguramente tu jefe va a la fiesta de navidad a convivir y pasarla bien, por ningún motivo a hablar de tu tan merecido aumento o a recibir reclamos en forma de ¨verdades de la fiesta¨. Esos temas no se tocan ni por error.
  • Aléjate de los shots, astronautas, cocteles en llamas, o cualquier cosa que se pudiera atentar contra tu dignidad, y no, no obligues a nadie a tomar shot, ni tampoco trates de enseñarles a todos como haces la boa, el gusanito o tus recién aprendido pasos de break dance…keep it cool.
  • No trates de convertirte en el mejor amigo de tu jefe esa noche. Trata de que comportarte lo más normal posible, y ser como siempre eres con todos en la oficina, de lo contrario se verá demasiado forzado tu intento de hacer amistad a última hora.
  • Y por último, reconoce cuando ya fue suficiente y es momento de irte, no hay peor cosa que el necio que no quiere que se acabe la fiesta, y que ya nadie sabe como correr. No seas el primero en irte, pero jamás seas el último.

Espero que te sirvan mis consejos aprendidos durante mis múltiples experiencias en posadas de oficina, y puedas sobrevivir para contar sobre la tuya. Enjoy!

mariana@magentamm.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *