Si estás leyendo esta nota, es que eres una mujer trabajadora, que una de dos, o está en un trabajo y es muy feliz en él, pero simplemente el título le causó curiosidad, o estás en un trabajo en el cual no eres 100%, y tienes la inquietud de dejarlo y renunciar, sea cual sea tu caso, esta nota es para ti.

Primero que nada quiero contarte que si alguien ha tenido trabajos (me refiero a trabajar en una empresa con un jefe) he sido yo. Empecé a trabajar desde muy chiquita, tuve una tienda de maquillaje, fui intern en la revista InStyle, entre mil y un trabajos más en el mundo editorial, hasta que decidí hacer las cosas por mi cuenta (fui feliz).

Pero sin duda muchas veces me pasó que al principio cuando recién entraba a un nuevo trabajo; que en ese momento era mi dream job, estaba de lo más emocionada y feliz, iba a trabajar feliz y alucinada, pero poco a poco como todo en esta vida, la rutina, la emoción y la adrenalina van pasando, y todo se vuelve parte de tu vida diaria. Y naturalmente llega un punto en el que empiezas a pensar en crecer y tomar un curso diferente, pero la pregunta es ¿cuándo es el momento perfecto? Por lo que a continuación te presento varios puntos y consejos para guiarte un poco, y ayudarte a que tomes la mejor decisión en base a tu situación particular.

  • No sientes emoción, felicidad, nisiquiera ganas de ir a trabajar, es un peso en tu vida y una piedra en tu zapato. Se supone que como dice el dicho, ¨si amas lo que haces, no tendrás que trabajar un día de tu vida¨ y aunque no todos tienen la posibilidad de trabajar justo en lo que aman, la idea es encontrar lo más parecido. Si no estás feliz, no importa qué tan inteligente o movida seas, jamás harás tu trabajo al 100.
  • No soportas a tu jefe. Este punto es importante porque muchas veces el status de tu jefe de persona non-grata en tu vida, puede tener o no tener fundamentos. A veces empezamos a ver las cosas peor de lo que realmente están, ves a tu jefe como una Cruella devil hecho humano, y aunque seguramente tiene muchas fallas (es humano) quizá las cosas no sean tan malas como las vez. Mi recomendación es que le cuentes a alguna persona de tu total confianza la realidad de la situación, platícale sobre algún episodio es específico, y pídele su opinión real e imparcial, quizá te lleves una sorpresa, o quizá las cosas sean tan cual tú las ves.
  • Tu jefe o alguien más, se lleva todo el crédito de tu trabajo. Esto pasa mucho…mucho, y aunque puede ser una de las cosas que más hace enojar a cualquiera, eso habla más de tu jefe que de ti. Este tipo de cosas solo las hace un muy mal jefe, y créeme no lo vas a cambiar. La solución en estos casos es hablar con tu jefe (y ver cómo lo toma), aguantarlo sabiendo la verdad, o renunciar, no hay de otra. Un buen jefe es el que impulsa a los demás a crecer y ser mejores, alguien que se queda con el crédito de los demás, no sabe liderar.
  • Sueldo no justo. Este tema es otro que depende de muchos factores, pero aunque no hay una verdad absoluta en este tema, sí podemos decir que a veces es posible que originalmente aceptes un trabajo porque te urge, porque te gustó o porque le ves oportunidad de crecimiento aún si el sueldo inicial no es ni cerca de lo que querías, y esto está bien. El tema aquí es si pasan los años y sigues en ese mismo sueldo y puesto, por lo que primero hay que analizar cuánto tiempo llevas, qué tan importante es el trabajo que realizas, qué tan difícil es que alguien más lo haga, y claro, analizar cuánto pagan en otras empresas por lo que haces tú. Porque quizá para ti es poco, pero si averiguas un poco lo que pasa a tu alrededor, puede que estés en la media o incluso arriba, lo primero es informarse antes de tomar una decisión importante.
  • El ambiente de trabajo es nocivo. Y cuando hablo de nocivo no solo me refiero a que no te caigan bien tus compañeros de trabajo (que puede llegar a ser un infierno) sino que me refiero a que sufras algún tipo de abuso, bullying, o que tengas jefes o compañeros que no sean personas con mucha moral.
  • Por último cierro esta lista con un punto que es clave, y creo que si no le ves futuro de crecimiento en el trabajo en el que estás actualmente, y ya estuviste ahí una cantidad de tiempo suficiente para aprender y aportar al puesto, entonces quizá sea hora de cambiar de trabajo. Antes de aceptar un nuevo trabajo, hay que analizar las posibilidades de crecimiento dentro de la misma empresa, porque estar empezando desde cero en diferentes empresas, solo hará que tu éxito llegue mucho más tarde de lo esperado.

En pocas palabras no hay una respuesta exacta, definitiva y única para la pregunta ¿cuándo sé que debo de renunciar? Pero lo que es un hecho, es que cada caso y cada persona tiene una circunstancia diferente y una solución diferente, y creo que antes de tomar cualquier decisión, hay que analizar, compartir con gente de nuestra confianza, investigar y entonces ya con un veredicto, tomar una decisión. Dejarse llevar por nuestro impulso nunca es una buena idea, aunque todos lo hacemos muy seguido. Así que te deseo toda la suerte del mundo.

 

mariana@magentamm.com

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