No hay mejor momento que cuando estás en una relación (de noviazgo) y todo es perfecto, lindo, precioso, te ves un rato cada ciertos días, y luego cada quien a su casa, y al día siguiente mueres por ver a tu novio otra vez, de verdad es un sentimiento increíble.

Pero aún más increíble (según mi experiencia) es el sentimiento de ver a esa misma persona todos los días, y claro, de compartir tu vida con ese ¨novio¨ que en realidad ahora es esposo, pero para ti sigue siendo tu novio. Pero aunque para mi el matrimonio ha sido una experiencia INCREÍBLE, divertida y padrísima, la realidad es que claro que este nuevo status trae consigo mil y un cambios en tu vida. Pero recuerda, los cambios son buenos.

Así que en esta nota te voy a compartir algunos de los cambios que según mi research, y experiencia personal, son lo más comunes cuando te casas. Así que toma nota, y ten en cuenta algunas de las cosas por las que probablemente pases cuando te cases, o si ya estás casada, seguramente te identificarás con una que otra.

1.-Llegar a tu casa en la noche, se vuelve uno de los highlights de tu día

Y este punto se me hace chistoso, porque seguro cuando eran novios, lo primero que querías hacer es nunca llegar a tu casa, y salir con tu novio a alguna parte, cenar, cine, lo que sea. Estar en tu casa sonaba al peor plan, la neta.

2.-Netflix y sushi serán tu mejor plan

Antes seguramente te la vivías de fiesta, en eventos  en pocas palabras en la calle, sobretodo el fin de semana, y claro; con tu novio. Ahora cuando llega el fin, solo quieres descansar, estar con tu esposo, ver una movie, y hacer fiesta de sabor que empieza por papas Chips fuego, sushi o piza, y termina con helado Häagen Dazs de dulce de leche, pasando por vinito y una chela. Tienes todo lo que quieres en tu casa, qué flojera salir.

3.-Verás menos a tus amigos

Dándole la razón al punto anterior, al salir menos, significa que ves a tus amigos menos, lo que antes sería algo impensable. Lo amigos, por más que los ames y adores, pasan a segundo plano, y no pasa nada, para ellos tú también pasas a segundo plano. Lo que sucede es que se verán menos, pero será exactamente lo mismo cuando se vean.

4.-Serás mucho más consciente con el dinero

Cuando vives con tus papás, algo pasa que normalmente no tienes ni un solo sentido del valor de las cosas, o del dinero. Les juro que si antes de vivir sola me preguntaban cuánto cuesta el litro de leche, para nada hubiera sabido contestar (hoy sé que cuesta alrededor de $32). Cuando te casas, ahora tú eres la encargada de pagar las cuentas, ir al súper, y mantener tu casa de pie, así que seguramente lo pensarás dos veces antes de comprar ese shampoo de $500, o el papel de baño ¨de lujo¨. Por ende, valoras más todo lo que tus papás te han dado, y lo sepan o no, se los agradeces.

5.-Te vuelves más ordenada

En realidad esto pasa porque no te queda de otra. Yo la verdad confieso que era la persona más desordenada del universo…mal. Y aunque viví sola más de cuatro años, no me volví ordenada hasta que me casé.

Por más desastrosa que seas, no puedes dejar que tu esposo viva entre zapatos, bolsas, makeup y con tu sillón como closet. Sin duda volverse ordenada es un must, y es una parte importante para que la convivencia sea amena.

6.-Te entra obsesión por la limpieza

Yo la verdad tengo a una persona que me ayuda con la limpieza, pero solo viene tres veces por semana (no se necesita más), y la realidad es que odio tener a alguien que no sea de mi familia, en mi casa ahí viendo todo lo que hago (sorry).

Entonces el resto del tiempo que la persona que limpia no está en mi casa, yo me la paso como robotina limpiando cuanta cosa ensucio; algo que hace algunos años sería impensable. Porque sabes que si no lo limpias o arreglas tú, nadie más lo hará. Cuando tengo invitados, voy detrás de ellos arrancándoles los vasos para lavarlos, no te frikees, es parte de.

7.-Tu momento más preciado es cuando tienes la tele para ti sola

Atrás quedaron aquellos días cuando podías ver el programa que tu quisieras, a la hora que quisieras, como quisieras, olvídate de eso. Ahora hay que llegar a un consenso en cuanto a qué programa ver, y la realidad es que siempre suele haber una parte en desacuerdo que termina cediendo.

Entonces ese ratito que tienes para ti sola, donde la tele y el control son solo para ti, y puedes ver lo que se te antoje sin que nadie te presione, son verdaderamente un momento de felicidad absoluta. Amo ver series con mi esposo, pero igual amo ver mis programas cursis que él odia, así que, sí, no cambio por nada ese ratito de tener el control en mis manos.

8.-Descubres el Hulk y la Robotina que llevas dentro

Aunque no lo creas, yo he descubierto que soy un hombre verde con extra fuerza, un robot limpiador, y un habilidoso handyman, durante los últimos meses.

Antes cuando tenías que subir una tele al segundo piso, arreglar la pata de la silla, o armar el asador, le decías a tu papá, hermano, o a alguien de tu casa y te lo hacían, en realidad hacerlo tú no era una opción. Ahora, te vuelves mucho más independiente, y te das cuenta que todo lo puedes hacer si tienes un poco de ganas. Seguramente cuando tengas que hacer estas cosas, tu esposo estará fuera trabajando y no podrá hacerlo, así que te pones creativa, pones YouTube,  te vuelves una verdadera maravilla…bien por ti.

9.-Aprendes a compartir tu espacio

La palabra compartir no le sienta bien a todo mundo, pero es aún peor cuando piensas que quizá dormiste sola sin compartir tu cuarto, tu baño, tu cama y tu closet con nadie…nunca. Entonces el simple hecho de tener que ceder la mitad de ese espacio, puede ser un poco difícil para algunas personas. En lo personal, no tengo ni un solo problema con este tema, de verdad nada, no sé si sea normal o no, pero eso en particular no me costó trabajo alguno.

10.-Por último, decorar tu casa de navidad es tu ilusión más grande

Para cerrar con broche de oro la nota, les comparto esto que la verdad nadie de mis amigas mencionó, pero a mi me pasó, así que decidí mencionarlo. Porque cuando se acercó la primera navidad, mi obsesión era comprar todos los adornos y accesorios para mi casa.

Mi mamá es famosa por ser la primera persona en el país en poner navidad, ama tener la casa decorada, y la pone a principios de noviembre, y la verdad es que todos siempre nos burlamos de eso, y confieso que hasta que me casé, entonces entendí el por qué de esto.

No tienen una idea de la emoción que me causó decorar la casa, incluso el proceso de poner cosa por cosa me causó ilusión. Disfrute cada segundo de mi navidad, que por cierto se puso el 1 de noviembre, y se quedó puesta hasta febrero.

 

 

 

mariana@magentamm.com

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