Sin duda cuando te vas a casar, la primero que pasa por tu mente es la emoción, los nervios y las ansias de la boda, y por experiencia propia te digo que en su momento, ni se te cruza por la mente cómo será tu día a día una vez que la enorme fiesta ya haya pasado.

Y aunque esto es normal, casi nadie piensa en la vida real después de tanto alboroto, la realidad es que si deberíamos, porque la fiesta dura un día, y todo lo demás dura el resto de tu vida. Entonces creo que es sumamente importante hablar de todas esas cosas por las que podrías pasar, y sobretodo de las que quizá si sabes con anticipación, puedas prevenirte y ahorrarte la famosa curva del aprendizaje.

Así que sin mas rollos, te las dejo aquí, para que tomes nota y empieces con el pie derecho tu nueva vida…Enjoy!

1.-Tendrás que volverte más ordenada…

Y esto aunque no es una obligación, sin duda es algo que te hará la vida más fácil y te ahorrará uno o dos pleitos. Ahora vives con alguien más, y si tú no eres ordenada, y él tampoco, tu casa se convertirá en un verdadero basurero, y sin duda no puedes pedir algo que no das, así que empieza por ser una maniática del orden, y así entonces podrás pedirle a tu esposo que recoja sus cosas. Ahora que si él es ordenado, con más razón tendrás que serlo tú, no es opcional, es un must.

2.-Es muy importante organizarse

Y con esto me refiero a que organices tus pagos, juntes en una carpeta los pagos pendientes, en otra carpeta los ya hechos, que guardes comprobantes, etc. Es completamente comprensible que al principio te cueste trabajo mantener todo el tema de pagos y deudas en orden, pero tendrás que hacerlo, y si no lo haces, desde el principio, seguramente lo harás después de perder el primer comprobante de pago y que tengas que volver a pagar. Te simplificarás la vida si administras tus documentos, créeme, a mi me costó, pero ahora lo agradezco.

3.-Aprenderás a cocinar

Yo viví sola muchos los antes de casarme, y cualquiera hubiera pensado que cuando me casé, ya sabía cocinar perfecto ¿no? pues la respuesta es NO. De verdad no tenía idea de cómo freír un huevo, y en mi casa me la pasaba pidiendo comida o comiendo quesadillas (qué horror), pero al casarme no me quedó opción. Y aunque mi esposo jamás come en la casa, es un tema personal, por mí misma decidí aprender a cocinar, ya tenía la casa, y la familia, pero nada estaría completo sin una comida casera deliciosa.

Compra libros, ve videos, entra a cursos, inventa tú sola en tu casa, La Cocina es una disciplina de creatividad, en donde la clave es mezclar todo lo que se te ocurra, así que echa a andar tu imaginación, pero queda prohibido no saber cocinar. Aunque tengas cocinera, es algo que debes de saber hacer, para poder exigir.

4.-Ser la voz de la razón

Los hombres tienen poca idea de los gastos de la casa (aunque muchas veces ellos son los que pagan), y se les suelen ocurrir algunas ideas maravillosa de cosas en qué gastar, y aunque gastar el dinero en cosas que les gusten está perfecto, hay cosas en las que vale la pena y otras en las que no.

Es importante que antes de tomar cualquier decisión de compra grande, hables con tu esposo y si consideras que es un gasto innecesario, que te hará tener que sacrificar cosas que realmente necesitas, entonces habrá que hacerlo entrar en razón con argumentos. No se trata de decir NO solo porque sí, sino de tomar las decisiones que sean las más inteligentes y adecuadas a la situación de la pareja. Pero sí, una de las cosas que nadie te dijo antes de casarte, es que tendrás que ser el guardián del dinero, los hombres tienden a dejarse llevar por sueños guajiros e ideas, y tú tendrás que regresarlo a la tierra de ve en cuando.

5.-Tus prioridades (de gastos) cambiarán

Antes seguramente te la pasabas en Zara comprando ropa y accesorios, pero ahora resulta que tus tiendas favoritas son Zara Home y H&M Home, y que gran parte de tu dinero te lo gastas comprando bobadas ahí.

Y es que la realidad es que tu casa se vuelve tu prioridad porque ya tendrás invitados y gente que espera conocerla, y por supuesto que tienes que dar la mejor cara. Pero no te preocupes si estás un poco fuera de control con las compras de accesorios para tu casa, es normal sobretodo al principio, poco a poco bajará la euforia de las compras; aunque nunca desaparecerá por completo.

6.-Necesitarás escoger tus batallas

La realidad es que esta regla aplica para todo mundo en todo momento, no se puede estar peleando por todo, así que siempre es importante escoger tus batallas, pero cuando te casas es más importante que nunca, y la razón es muy simple…vives con él.

Nadie quiere vivir en una casa donde el ambiente es tenso, lleno de pleitos y discusiones, y donde al armonía y la paz no reinan, así que sin duda alguna tendrás que controlarte lo más posible, tener mucha paciencia, y aprender a comunicarte y a hablar las cosas, para que te estés peleando por cualquier bobada, porque razones para hacerlo sobrarán sobre todo al principio.

7.-Te convertirás en handyman

Y aunque normalmente el hombre es el que se encarga de cambiar focos, prender el boiler y todo eso, la realidad es que muchas veces te urge arreglar algo y tu esposo está en el trabajo, y no hay nadie más que te ayude, por lo que no queda opción más que aprender un poco de todo, sin duda esto te facilitará la vida…mucho.

8.-Serás la party-pooper

Y creo que el 99% de las esposas van a estar de acuerdo con este punto, porque lo vio muy seguido con gente alrededor de mi. Porque una vez casada, vives sola y en teoría puedes hacer lo que quieres, pero ahí es justo cuando no te interesa salir hasta las 5:00 am, ni andar de parranda cuan larga es la semana, para nada. Pero a los hombres a veces sí se les antoja, entonces tú tendrás que ser la party-pooper que arruine la fiesta y le diga que ya es hora de irse, que ya terminó la fiesta, o que ya fueron demasiadas horas, así es y ni modo, tendrás que asumir este nefasto papel, o de lo contrario te esperan horas y horas de fiesta sin fin. No importante qué tan fiestera y reventada fueras antes, ahora tendrás que ser la que tenga los pies en la tierra durante las fiestas y eventos sociales…alguien tiene que hacerlo y ni modo, te tocó a ti. Claro que si tu esposo es tranquilo, y no le gusta salir, entonces quizá este punto no aplique para ti, o sea al revés, pero en la mayoría de los casos es asi.

mariana@magentamm.com

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